Por fin deja de llover y puedo salir a hacer la primera toma nocturna. Por pura casualidad coincide con el día del año en que la luna está más cercana a la tierra, y alumbra como un reflector. Voy a tener luz de sobra y viento del noroeste. Habrá que abrigarse.
Apuntes:
Aunque hay mucha luz no deja de ser de noche. El reto cuando fotografías de noche es conseguir buena definición sin demasiado ruido. Por supuesto los fotómetros de las cámaras no están pensados para fotografiar con tan poca luz y te van a dar una lectura muy baja aunque estés saturando a saco, así que lo mejor es tirar unas cuantas de prueba y calibrar según los resultados en el visor.
Ajusto el tiempo de exposición a un segundo y la sensibilidad a 1600 ISO. En este caso cambio ruido por un margen amplio entre foto y foto. Visto el resultado podía haber bajado la sensibilidad a 800 y aumentar la exposición, la cámara guardaba a buen ritmo sin saltarse fotogramas.
Con un tiempo más largo podría haber sacado más partido a las estelas de las olas, pero tampoco me quejo.
Importante: al fotografiar de noche la cámara puede tener problemas para determinar el punto de enfoque. Comprobar siempre haciendo pruebas y viéndolas ampliadas en el visor.
Otra cosa que convendría comprobar es el horario de mareas. Al acabar el agua ya llegaba al sitio donde tenía los bártulos.
Procesado:
Al fotografiar con tan poca luz el histograma aparece completamente agolpado a la izquierda. Como la información en una imagen digital se concentra en la zona derecha me encuentro con fotos muy frágiles en las que cualquier transformación añade bastante ruido. Decido entonces no tocar las imágenes, salvo corregir un poco el exceso de saturación. Están en el video prácticamente tal como las pocesó la cámara.
Y una prueba: he bajado el framerate a 20 fotogramas por segundo.